La borrasca de los últimos días ha empezado a cambiar una situación que empezaba a preocupar dado que ríos y manantiales estaban ya bajos mínimos. En las últimas semanas en el municipio de Cabana se empezó a temer que pudiese repetirse la acuciante sequía del año 2017, cuando, al igual que ocurrió en otros municipios de la zona, hubo que suministrar agua con cisternas a los depósitos de las traídas vecinales de varias parroquias.
Esta vez hubo que hacer lo propio con un depósito que abastece a una veintena de vecinos de Cundíns y con varias casas de Anos. En esta parroquia el Concello de Cabana lleva años ampliando la acometida municipal de agua a los distintos núcleos. Este esfuerzo ha hecho posible que lugares como Os Anles, Outeiro, Margarida, parte de Remisqueira y parte de O Piñeiro tengan ya la red instalada.
Aunque muchos de esos núcleos disponen también de traídas y pozos particulares, la ausencia de precipitaciones de los últimos meses hizo que el agua empezase a escasear en algunas casas, lo que provocó que se disparasen las solicitudes de conexión a la acometida municipal.
Ante la solicitud de enganches recibidas, el Concello de Cabana colaborará aportando maquinaria y personal para que puedan conectarse aquellas casas que quedan más alejadas de la tubería general.