La reapertura ayer del puente de la calle Fomento supone una liberación para el tráfico carballés, que en su momento hasta tuvo que lidiar con el cierre simultáneo de dos puentes. Los conductores carballeses se han armado de paciencia durante los meses que han durado las obras y, con la empresa cumpliendo los plazos previstos, el tráfico será ahora más fluido y el río también más seguro.