Aunque el vertido detectado a mediodía del pasado martes no llegó a entrar en la red municipal de abastecimiento de Muxía al cortarse a tiempo la captación de agua en el afluente del río Negro que surte a la planta potabilizadora, el Concello muxián tomó ayer la decisión de repartir agua embotellada entre los usuarios de la parroquia de Moraime.
A través de las redes sociales los responsables municipales informaron de que fueron las labores de rellenado del depósito municipal a base de agua a presión transportada en camiones cisterna, las que provocaron que los sedimentos depositados en el fondo del recipiente se removiesen y entrasen en la red de distribución provocando que el agua llegase turbia a los grifos de las viviendas.
Este problema afectó sobre todo a los vecinos de lugares de la parroquia de Moraime como Os Muíños, Labexo, Armear, Moraime, Casasnovas, Ourxo, Figueiras, Chorente y Agreiras.
Ante el temor expresado por los usuarios de esos núcleos de que el episodio de turbidez pudiese deberse al vertido de purín detectado el martes en el río, el gobierno muxián optó por tranquilizar a los afectados recurriendo a las redes sociales para explicar a qué se debía el alodamiento del agua, además de ofrecerles la alternativa de proveerse de agua embotellada.
Para ello se habilitó un punto de reparto en la antigua escuela de Os Muíños, a la que acudieron los vecinos a buscar las garrafas de 5 litros y las botellas de litro y medio facilitadas por el Concello.
El reparto se reanudará este mediodía y desde el equipo de gobierno anuncian que continuará hasta que la situación se normalice. Desde el Concello también están a la espera de que el personal de Sanidade autorice la reapertura de la captación y de que se identifiquen con exactitud las causas del vertido de fecales.