Las obras de construcción del aparcamiento de Balarés (Ponteceso) avanzan a buen ritmo y esta semana finalizarán las tareas de movimiento de tierras, con el objetivo de que la actuación esté finalizada para el mes de septiembre. Así lo anunció este lunes el presidente de la Diputación, Valentín González Formoso, en la visita realizada a las obras, en las que el ente provincial invierte 396.800 euros.
González Formoso estuvo acompañado en la visita por la diputada provincial de Vías e Obras, Mónica Rodríguez; el teniente de alcalde de Ponteceso, Juan Ramón Vidal; el edil de Obras, Constantino Fernández; el portavoz socialista, Lois García Carballido; y técnicos de la empresa adjudicataria y de los departamentos de Estradas e Arquitectura de la Diputación.
“Es necesario ejecutar las obras durante el verano, ya que esta obra requiere de buen tiempo para poder avanzar”, afirmó González Formoso, quien incidió en que este nuevo aparcamiento solucionará la escasez de plazas en el entorno de la playa y del pinar. “Balarés es un espacio muy singular, muy vinculado a la Diputación”, afirmó Formoso. Explicó que la actuación es blanda, “perfectamente integrada en el entorno natural de la zona”. Se crearán 395 plazas, cuatro de ellas para personas con movilidad reducida, así como viales de cinco metros de ancho y una vía principal de acceso de siete metros. Las obras incluyen también la construcción de una senda peatonal de 116 metros de longitud y dos metros de ancho.
“Es una obra muy necesaria, sobre todo en el verano y en los fines de semana, cuando hay más problemas de aparcamiento”, apuntó el teniente de alcalde. “Estamos mirando de poner unas plazas accesibles más cerca de la playa”, añadió Juan Ramón Vidal.
Desde APIN, reiteraron su desacuerdo con la ubicación de un aparcamiento que consideran necesario, pero “no en este enclave”. Ya en su día APIN pidió que se ubicara al lado del estacionamiento que hay actualmente bajando la carretera a la derecha, al entender que afectaría mucho menos al paisaje y al medio ambiente. “Solo nos queda que la ejecución del proyecto cumpla y el espacio sea una zona verde y arbolado cuando no esté llena de coches”, apunta.