El programa para prevenir inundaciones del río Anllóns en el casco urbano de Carballo encara su última fase, que terminará este año, para evitar los daños que provocan las crecidas.
La Xunta y el Ayuntamiento de Carballo actúan desde hace dos años en la localidad y ya han completado obras en la calle Sol, en el parque de San Martiño y en Muíño do Quinto, mientras que tienen casi concluidas las actuaciones en la calle Fomento.
En todas estas zonas con poca capacidad de desagüe han desarrollado iniciativas y queda pendiente una mejora hidráulica en la zona donde el río atraviesa la autopista AG-55, que empezarán después de Semana Santa y concluirán en el último trimestre del año.
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha recordado "la importancia que tienen los ríos y los disgustos que pueden dar a veces", lo que se ha reproducido históricamente en las localidades de Carballo, Padrón (A Coruña) y Caldas de Reis (Pontevedra), cada una con su solución.
Espera que eso quede "en un mal recuerdo" y ahora haya una mayor seguridad tras estas obras realizadas "en equipo".
Rueda ha recordado que un informa de Augas de Galicia muestra que hay 566 kilómetros de ríos que están en zonas inundables, por lo que se observarán estas zonas a partir de ahora para valorar futuras actuaciones.
El alcalde de Carballo, Evencio Ferreiro, espera que a partir de ahora los residentes próximos al Anllóns puedan "dormir tranquilos" y ha recordado las grandes crecidas de la noche de Reyes de 1988 y del 8 de marzo de 1998.
"Actuaciones sobre el río para evitar desbordes, inundaciones y grandes daños materiales tenía que ser algo en lo que las administraciones necesariamente teníamos que colaborar", ha continuado para destacar también la "mano tendida" a futuras cooperaciones como la actual.
El Ayuntamiento ha financiado las expropiaciones necesarias y la Xunta ha invertido 6,3 millones de euros, cofinanciados con fondos europeos.