Las familias del CPI O Cruce seguirán con las movilizaciones para reclamar la reforma del centro

Las familias del CPI O Cruce seguirán con las movilizaciones para reclamar la reforma del centro
Alumnos y familias del colegio O Cruce de Cerceda, en la concentración de este lunes | Mar Casal

La comunidad educativa del CPI O Cruce de Cerceda está en pie de lucha y clama por una reforma integral del centro que garantice la seguridad de los alumnos. Así lo reclamaron este lunes por la mañana con una multitudinaria protesta ante las puertas del colegio, en la que participaron padres, madres, escolares, representantes de la ANPA, miembros del Concello de Cerceda encabezados por el alcalde, Juan Manuel Rodríguez, y representantes del PSOE provincial como Bernardo Fernández Piñeiro y la diputada autonómica Silvia Longueira. Las familias aseguran que seguirán movilizándose mientras no haya un compromiso firme de la Xunta.


La protesta se produce tras los graves daños sufridos por el centro la madrugada del 20 de marzo durante el paso del temporal Martiño. Parte del tejado fue arrancado por el viento, lo que agravó las importantes deficiencias estructurales que el colegio ya arrastraba desde hace años. Algunas aulas presentaban filtraciones y humedades crónicas. Desde el patio cubierto de Primaria hasta varias dependencias interiores, las condiciones del inmueble llevan años siendo, según la ANPA, “un exemplo do estado de abandono que vive o CPI O Cruce”.


Las familias denuncian que la Consellería de Educación fue negligente al reanudar las clases apenas unos días después del temporal, cuando todavía no se había evaluado técnicamente la seguridad del edificio. La inspección técnica no se realizó hasta el 26 de marzo, y en ella se detectó el riesgo de derrumbe en un muro entre los edificios de ESO y Primaria, lo que obligó a reubicar parte del alumnado en instalaciones municipales.


“Consideramos precipitada e arriscada a decisión da Consellería de volver ás aulas”, sostuvo la ANPA en un comunicado previo a la protesta. Por eso, una parte del alumnado continúa recibiendo clases en espacios alternativos como el centro cívico, mientras otros siguen en el interior del colegio, donde aún se ejecutan obras de reparación.


Durante la movilización, los manifestantes exhibieron pancartas con mensajes como “O Cruce está en loita”, “Reforma integral no noso cole xa!”, “Non quero que o meu cole se caia” o “A seguridade é primordial”. Con estas consignas, exigieron a la Consellería de Educación un compromiso inmediato para acometer las reformas necesarias, garantizar la seguridad de los escolares y planificar adecuadamente las obras.

 

Apoyo institucional

El alcalde de Cerceda denunció en la protesta la desatención continuada por parte de la Xunta. Afirmó que la demanda de reforma estructural del colegio que la comunidad educativa lleva años haciendo “foi sistematicamente desatendida”. Asimismo, ofreció el respaldo institucional del Concello a las familias y calificó la reivindicación como “enormemente necesaria e urxente”.


Rodríguez añadió que la situación del CPI O Cruce es “un feito sintomático de como funciona a educación pública en Galicia”, asegurando que hay un consenso total en Cerceda contra la gestión de la Xunta. El regidor también reclamó “unha reforma estrutural como é debido, que non sexa a través de parches, e que se acometa urxentemente. Xa están chegando tarde”.


Desde el PSOE provincial también se sumaron a la protesta y exigieron respuestas. El secretario xeral Bernardo Fernández subrayó que los daños provocados por el temporal “terían sido moito menores se por parte da Xunta de Galicia se tivese atendido ao longo dos últimos anos ás reivindicacións constantes do Concello e da comunidade educativa”. Fernández elogió la respuesta del gobierno local, que “estivo dende o primeiro momento a pé do cañón”, y lamentó la falta de reacción por parte del Ejecutivo autonómico.


La diputada autonómica Silvia Longueira recordó que “150 nenos e nenas do colexio público de Cerceda van ter que recibir clases fóra das aulas do propio colexio por unha cuestión que se leva denunciando durante moito tempo”. 


Longueira denunció el deterioro generalizado del centro, con filtraciones, humedades y una falta de mantenimiento estructural que, a su juicio, “nunca contou coa mirada da consellería de educación”. La parlamentaria anunció que su grupo llevará iniciativas al Parlamento gallego para que se investigue “o por que da inacción” y se exija a la Xunta que actúe.


Mientras tanto, la ANPA ya ha confirmado que continuará con las movilizaciones hasta obtener compromisos firmes. Además, la jefatura territorial de Educación ha convocado una reunión con la asociación para abordar la situación. La comunidad educativa exige que esta cita no sea un mero trámite, sino un paso real hacia una solución definitiva.


Entre sus principales demandas está la realización de una reforma integral del CPI O Cruce que lo adapte a las necesidades educativas del siglo XXI, así como garantías sobre la ejecución y plazos de las obras ya iniciadas. 


También reclaman la reubicación del alumnado en espacios dignos mientras duren las reparaciones, la elaboración de un informe técnico independiente sobre el estado del edificio y la presentación de un plan de contingencia claro para los menores tanto dentro como fuera del recinto. Los padres, madres y docentes temen que las medidas adoptadas hasta ahora por la Xunta sean insuficientes y que la seguridad del alumnado siga comprometida. 


Consideran que la apertura de las aulas después del temporal fue una decisión apresurada, más orientada a minimizar el impacto público que a resolver una situación estructural que se arrastra desde hace años. 

Las familias del CPI O Cruce seguirán con las movilizaciones para reclamar la reforma del centro

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